El hombre y Shabbat
- Abraham David Nissan

- 22 dic 2025
- 1 Min. de lectura

Las necesidades del hombre: entre la tierra y el Shalom
Las imágenes hablan sin palabras. Aire, agua, sueño, alimento y refugio: los cinco pilares silenciosos que sostienen la vida humana. Sin ellos, el cuerpo se debilita y el espíritu se apaga. El hombre necesita respirar con libertad, beber sin miedo, descansar sin culpa, comer con dignidad y habitar un lugar que pueda llamar hogar.
Pero el ser humano no es solo cuerpo. La imagen que dice “Shabbat Shalom” recuerda que, además de sobrevivir, el hombre necesita pausa, armonía y sentido. Shabat no es solo un día; es un mensaje: el mundo no se sostiene únicamente con hacer, producir y correr. También se sostiene con detenerse, agradecer y reencontrarse con lo esencial.
El aire no es solo oxígeno: es libertad.
El agua no es solo hidratación: es pureza y continuidad.
El sueño no es solo descanso: es reparación del alma.
El alimento no es solo nutrición: es encuentro y bendición.
El refugio no es solo techo: es pertenencia y seguridad.
Y Shabat enseña que, cuando estas necesidades están cubiertas, el hombre puede elevarse un nivel más: vivir en paz consigo mismo y con el mundo. Sin Shalom interior, incluso la abundancia se vuelve ruido.
Una sociedad verdaderamente humana es aquella que garantiza lo básico para todos y, al mismo tiempo, deja espacio para el silencio, la música, la belleza y el espíritu. Porque el hombre necesita pan… pero también necesita luz. Necesita casa… pero también descanso del alma.
Ahí, entre lo material y lo sagrado, nace una vida completa.
Ahí comienza el verdadero Shalom.




Comentarios